Donde la Patagonia se vuelve encuentro
Ubicada en un rincón único de Chubut, allí donde la inmensidad del mar y la serenidad del valle se abrazan, Estancia Las Bardas combina naturaleza indómita, vinos con carácter y una hospitalidad que te hace sentir en casa. Desde 2018, este terruño protegido cobija vides jóvenes que desafían el clima patagónico. Con paciencia y respeto por la tierra, nuestras plantas se adaptan a la alquimia de nuestro suelo, la altura y el viento, entregando su sabor más puro y concentrado en cada botella.

188 metros más cerca del cielo
Nuestras 2 hectáreas albergan más de 6.000 vides cuidadas con una dedicación artesanal y apasionada. Con la mirada puesta en el futuro, caminamos firmes hacia la producción de nuestro propio aceite de oliva premium, buscando siempre frutos de una calidad excepcional.
Aquí, el viento y la tierra crean algo mágico. Quienes eligen nuestros exclusivos varietales de Syrah, Pinot Noir, Malbec, Merlot, Torrontés y Chardonnay, descubren la verdadera esencia del vino elaborado en el fin del mundo: expresiones exóticas, auténticas e inolvidables.
Ciencia, pasión y respeto por el origen
Detrás de cada brote y de cada decisión en el campo, está la guía del Ing. Agrónomo Juan Alejandro Gresia. Como referente de la vitivinicultura patagónica y docente de la Universidad Nacional de Río Negro, Juan aporta su valiosa experiencia y una visión innovadora que nos impulsa a superarnos, logrando que cada rincón de la estancia exprese su máximo potencial.

Tu lugar en el mundo para conectar
Las Bardas es una invitación abierta a vivir la Patagonia con todos los sentidos. Te proponemos caminar entre las hileras del viñedo reconociendo cada varietal, para luego adentrarte en los secretos de nuestra Bodega, el corazón donde nacen nuestros desafíos y alegrías.
Para vivir la experiencia completa, te abrimos las puertas de nuestra acogedora casa de campo: un refugio independiente con dos habitaciones en suite, vistas panorámicas al valle y todo el confort necesario para desenchufarse. Completá tus días con tours guiados, degustaciones dirigidas y almuerzos o cenas bajo reserva donde el cordero al asador, las picadas caseras y nuestro clásico flan celebran la identidad de nuestra región.
Mucho más que una estancia: un viaje al alma de nuestra tierra.

